Policiales

La familia de Brian teme una venganza

La abuela del niño cree que el padre es capaz de hacer algo terrible por una disputa familiar.

Los días pasan y nada se sabe sobre el paradero del pequeño Brian Ezequiel Galván, de 3 años, quien fue visto por última vez el domingo por algunos vecinos. Cada hora que pasa se vuelve más desesperante para los familiares del niño desaparecido, por ello, desde hace días, la madre y las abuelas del pequeño son asistidas por allegados en su domicilio, en Banda del Río Salí.

Mientras la Policía y los varones de la casa buscan por agua y tierra al niño; el hogar de Brian, en barrio La Milagrosa, comenzó a convertirse en un búnker, en un centro de contención -y de recepción de información- para Margarita Galván, la mamá del bebé, Olga Clementina Rojas, la abuela y Lidia Mirta Rojas, la bisabuela. Las tres mujeres estaban acompañadas por una veintena de allegados y por dos trabajadoras sociales que las asistían en estas horas difíciles. Hasta ayer seguían sin tener certezas sobre lo que pudo haber ocurrido.

“Hasta el momento no se sabe nada con seguridad. Ayer surgió que lo habrían visto al padre que lo levantó de la calle después de una carrera de caballos”, le contó Lidia a nuestro diario. Las mujeres consideraron que esa era la hipótesis más probable. Su hija Olga detalló los porqués de esa teoría: “si hay alguien que quisiera hacernos daño sería ese hombre, porque yo lo demandé por otras causas. Se puede estar vengando por una disputa familiar que tuvimos. No es una buena persona; además tiene varias causas graves abiertas. Por eso lo creemos capaz de esto”.

“Nunca hubo disputa por la tenencia de mi nieto. Desde que Brian nació él nunca se acercó acá. Tampoco lo esperábamos aquí, lo queremos lejos”, remarcó Olga. La bisabuela aclaró que más allá de esa teoría, no descartan ninguna otra; pero no creen factible que Brian hubiese intentado meterse al río. “Él nunca iba al río. Brian jugaba en la cuadra con su bicicleta”, indicó.

Intensa búsqueda

En ese momento llegaba el abuelo, Oscar Felipe Galván, en busca de más reclutas que lo acompañaran a Los Bulacio. Era el tercer viaje que hacía en el día llevando jóvenes para que colaboraran con la búsqueda policial en ese sector del río Salí. Los rastrillajes de la Lacustre siguieron por todo Leales. “A esta altura creo que tendremos que seguir hasta la cola de El Frontal”, sintetizó el hombre. “Lo único que queremos es que aparezca, que la Policía lo siga buscando intensamente como hasta ahora. Por favor no dejen de rastrillar”, suplicó la abuela con llanto.

BUSCADORES. Por agua y por tierra, la Policía recorre el río Salí.

Una vidente

Una misteriosa mujer se comunicó en los últimos días con la familia de Brian y les aseguró que era vidente. Esta persona les habría dicho que el niño estaba en una casa cercana, sin embargo el dato hasta el momento no llevó a ningún hallazgo de interés para la búsqueda. “No seguimos el contacto con ella. Yo creo en Dios y no en este tipo de cosas”, señaló Lidia.

“Lo vimos crecer”

“Aunque sea un bebé, lo vimos crecer, aprender a caminar y a andar en bicicleta en la cuadra. Ojalá aparezca pronto y esté a salvo. Al igual que a los chiquitos de la cuadra, mi esposa le tenía mucho afecto. Nos duele a todos esto”, expresó Carlos José, un vecino de La Milagrosa que reparaba su auto.

Fernanda, una de las habitantes más cercanas a la salida hacia el río, le contó que el nene no era de irse para esa zona. “Mis hijos jugaban con él; pero siempre iban a la cuadra donde vivía él, que es donde hay muchos chicos de esa edad”, detalló. “Conozco a los abuelos del chico. Son buena gente, no creo que alguien haya querido hacerles daño. Para mí el chiquito se perdió en un descuido. Ojalá lo encuentren pronto”, dijo Enrique Valle Flores.

 

 

Fuente: La Gaceta

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