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De cara a las elecciones se potencian las diferencias en el Gobierno nacional

Alberto Fernández empezó el domingo pasado con un día frío y dispuesto a homenajear a las víctimas del Covid-19 en el CCK. Un número de fallecidos que cada vez se acerca más a las 100 mil personas. A esas horas creía que luego partiría hacia un nuevo viaje a Europa. El evento generó rechazo en los funcionarios cristinistas desde el vamos. Fueron varios los que después de que empezaron a escucharse las primeras críticas, cuestionaron la convocatoria a la que no asistió ni su propia jefa política, quien pese a estar invitada eligió el ostracismo. La foto de Axel Kicillof y el resto de los gobernadores, incluido Larreta, no frenó las diatribas de propios y extraños.

El primer día de la semana ya circulaba fuerte en la sede de Gobierno, la versión sobre la cancelación del viaje a París, lugar donde el jefe de Estado debía hablar en la apertura del Foro Generación Igualdad. El problema fue que el mismo Gobierno nacional había ajustado las restricciones para los argentinos que viajaron al exterior. Desde el viernes anterior solo 600 personas podrán ingresar por día a la Argentina hasta el 9 de julio. Fernández envió una carta de disculpas por la ausencia a su par Emmanuele Macron, a quien le escribió agradeciendo la invitación y explicando que no viajaba debido a “la situación sanitaria” en la Argentina.

El martes, el mandatario inició una agenda de tipo electoral. Recibió en Casa Rosada a los principales referentes de Unidad Popular. Entre ellos el economista e integrante del directorio del Banco Nación, Claudio Lozano; el histórico dirigente de los trabajadores del Estado, Víctor de Gennaro; y el Secretario General de ATE y adjunto de la CTA, Hugo “Cachorro” Godoy. La UP brindó su respaldo a las políticas de vacunación y le alcanzó la propuesta de poner en práctica un ingreso básico para la población en situación de informalidad, a su vez le acercó algunos nombres de potenciales candidatos para los comicios legislativos de este 2021.

Fernández  participó el miércoles, de manera remota, en el Foro de género al que no pudo asistir en Francia. Fue desde la Residencia de Olivos, donde se quedó hasta la noche para esas reuniones que no pueden desarrollarse en Balcarce 50 a la vista de todos. Aún se escuchaban los rumores sobre un encuentro con Florencio Randazzo, el ex Ministro del Interior y Transporte del que fue jefe de campaña en 2017, cuando juntos impidieron que CFK se impusiera al postulante de Cambiemos, Esteban Bullrich, en la Provincia de Buenos Aires. En rigor de verdad, y más allá de las desmentidas, no es ningún secreto que ambos mantienen estrecha relación y fluidos contactos.

Algo que molestó al titular del Ejecutivo tuvo que ver con una actitud de Hugo Moyano, quien salió con los tapones de punta a cuestionar las críticas de dos de sus protegidos: los ministros de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas y de Trabajo, Claudio Moroni, hicieron a los bloqueos que su sindicato lleva adelante para hacer reclamos gremiales. Mientras seguían los anuncios sobre la llegada de aviones con vacunas y el comienzo de la producción local de la Sputnik V en los laboratorios Richmond a partir de agosto, Fernández debió firmar un decreto que intentó frenar, pero no pudo. El mismo le da el control al Estado Nacional de la Hidrovía Paraná-Paraguay. Otra pulseada en la que se impone el sector de La Cámpora.

Al cumplirse los 47 años de la muerte del General Perón, Cristina Fernández salió a hablar antes que el Presidente. Fue en otro acto junto al gobernador bonaerense Kicillof, en este caso en el partido de Lomas de Zamora. Una elección geográfica que muchos leyeron como guiño al intendente local, Martín Insaurralde, para encabezar la lista de diputados en la PBA. La titular del Senado volvió a exponer sus lineamientos políticos advirtiendo, en especial, sobre los acuerdos que el ministro de Economía, Martín Guzmán, pueda llegar a firmar con el FMI.

Al máximo funcionario de la Nación le quedó otra vez el segundo plano. Fue una entrevista virtual hecha por conductores radiales, haciendo las veces de acto del Partido Justicialista en homenaje a su fundador, donde el Presidente defendió su gestión de la pandemia con más críticas a Mauricio Macri.

En el cierre semanal, Fernández intentó dar un golpe de timón estampando su firma en otro Decreto de Necesidad de Urgencia. Esta vez para cambiar la Ley de Vacunas, una medida que va dirigida a intentar acallar las voces de los miles de padres que piden inocular a sus hijos, quienes sufren discapacidades y otras patologías, con la vacuna de Pfizer. Después de la conferencia de prensa de la secretaria  Legal y Técnica, Vilma Ibarra, y la ministra de Salud, Carla Vizzotti, al respecto, no quedó claro si la iniciativa lo permitirá. Horas antes, la posibilidad de que esto ocurriera vía el parlamento, fue desechada por el bloque del Frente de Todos que lidera Máximo Kirchner.

Las últimas idas y vueltas en las decisiones que tomó la administración central dejaron al descubierto (quizá más que nunca desde el 10 de diciembre de 2019), que a la hora de gobernar, la vocación frentista se deshilacha. Algo que permite observar la posibilidad de una potenciación en las diferencias, especialmente, después de los resultados electorales de septiembre y noviembre.

Juan Pablo Peralta, periodista acreditado permanente en Casa Rosada y el Parlamento nacional argentino para FM Concierto 105.5

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